No nos cabe duda de que salir a caminar tiene infinidad de beneficios. De hecho, desde Natinal Library of Medicine, señalan como andar 10.000 pasos al día podría disminuir nuestro índice de masa corporal (IMC), así como la circunferencia de la cintura. A esto le sumamos otros estudios científicos del International Journal of Environmental Research and Public Health que hacen hincapié en que la caminata, a una intensidad moderada cuatro veces por semana durante 50 minutos, podría llegar a reducir nuestro peso corporal y la grasa abdominal.
Desde luego la caminata es todo un must, pero, ¿realmente es suficiente? Según ha indicado Marcos Vázquez, divulgador de salud y creador de Fitness Revolucionario en un artículo de AppeSfera: "caminar es muy importante, pero no es suficiente. Necesitas añadir actividad física vigorosa, idealmente de dos tipos: entrenamiento de fuerza y ejercicio aeróbico. Y si haces además alguna sesión HIIT, mucho mejor," explicaba el experto.
Desde luego los estudios científicos se suman a esta idea que ha explicado el entrenador de fitness. Y es que la ciencia insiste en que es precisamente la actividad física vigorosa la que podría ayudarnos a reducir el riesgo de mortalidad si la incluimos en nuestra rutina. Queda claro que cumplir con nuestro objetivo de pasos diarios es todo un acierto, pero nuestro cuerpo necesitaría entrenamientos que subieran más nuestro ritmo como el HIIT o los ejercicios de fuerza.

Entrenamientos de fuerza
Desde Vitónica, los expertos inciden en la importancia de incluir ejercicios de fuerza en nuestras rutinas, ya que previenen la dinapenia, más conocida como la pérdida de fuera y la kratopenia, que es la pérdida de potencia. Es decir, disminuye el caídas y fracturas óseas potencialmente relacionadas con la edad. Además, nos ayudarían a combatir la pérdida de masa muscular que puede suceder durante ciertos tratamientos de cáncer, pero también podrían ser un gran recurso a la hora de disminuir el riesgo de mortalidad por causas naturales. Eso sí, no nos olvidamos de su papel más conocido, ayudarnos a definir y tonificar los músculos.
Entrenamientos HIIT
Los estudios científicos han señalado como el HIIT podría mejorar nuestra salud cardiovascular casi el doble que un entrenamiento en estado estacionario. Un tipo de rutina más demandante que aumenta el volumen sanguíneo y los glóbulos rojos, lo que supone un acierto a la hora de mejorar nuestro rendimiento. Además, concentran la actividad física en un periodo de tiempo más breve, por lo que son ideales para las que queremos entrenar pero a penas disponemos de tiempo para ello. Puedes poner en marcha este ejemplo de rutina de alta intensidad en tus entrenamientos y combinarlo con una buena caminata.
Fotos | Liliana Drew en Pexels, Andrea Piacquadio en Pexels
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